La política en Cuba y el mundo en tiempos de Covid-19


Por: Eddy McDonald Torres emtorres@nauta.cu 

La política cual fenómeno transversal a la sociedad nos llega a todos, estemos a favor o en contra de su diseño y/o ejecución en cualesquiera de los sistemas políticos existentes. Los tiempos de pandemia no son la excepción si tenemos en cuenta los variopintos modos de enfrentarse a esta, entendida con un papel central del Estado para proteger a los ciudadanos y la economía o apostando a medidas cuyo objetivo principal es preservar las élites y sus intereses por encima de las mayorías.    

Un botón de muestra es el manejo de la crisis epidemiológica y económica en un país como Cuba, subdesarrollado y bloqueado con una población de poco más de 11 millones de habitantes -5 531 infectados y 122 fallecidos desde marzo pasado-, comparado con uno de sus vecinos caribeños (República Dominicana: más de 106.000 contagios y más de 2.000 muertos) ilustran cifras extremadamente abultadas con población y clima similar.

En el archipiélago cubano los temas noticiosos han estado marcados entre otras cosas, por el accionar del gobierno, su sistema de salud, así como el sacrificio y entrega de gran parte del pueblo en el combate contra la Covid-19, tanto dentro de las fronteras como allende los mares, tal vez, los representantes más emblemáticos sean los miles de integrantes de la Brigada «Henry Reeve» creada por el Comandante en Jefe de la Revolución cubana, Fidel Castro, 15 septiembres atrás. El mismo contingente del que fuera oficialmente aceptada la solicitud de nominación para merecer el Premio Nobel de la Paz, hecho que de por sí ya constituye un reconocimiento a la solidaridad, altruismo y humanismo del proceso nacional liberador cubano y su principal líder histórico.

Las transformaciones en el sector financiero y bancario se han materializado en estas jornadas septembrinas, cuya aceptación, independientemente de la variedad de criterios apunta a la aceptación. Los ajustes están a la orden del día y el tan llevado y traído comercio electrónico cobra ribetes de prioridad, aunque sin lugar a dudas esta es una asignatura pendiente para el Ministerio de Comercio Interior, debiendo, eso sí, resaltarse lo positivo que resulta su puesta en marcha, así como la invariable postura para perfeccionar su funcionamiento y alcance.

Este noveno mes del año trasciende para Cuba por las medidas adoptadas por el Consejo de Estado y también del Consejo de Ministros, en ambas máximas instancias políticas la agenda ha sido la lucha contra la epidemia, las acciones para minimizar su impacto y la búsqueda de alternativas en lo económico, político y social durante y posterior a esta fatídica etapa.

Se ha conocido, por ejemplo, que se han invertido casi 1000 millones de pesos en estos menesteres, evidentemente fuera de la planificación para este 2020, lo que supone una situación agravada a la ya golpeada economía nacional, adquiriendo, por tanto, valores trascendentales los niveles de eficiencia que requiere la labor de todos, especialmente en los escenarios productivos para satisfacer o contribuir a satisfacer la demanda nacional, explotando al máximo las reservas que dispone el país tanto en el sector agrícola como en el médico-biofarmacéutico, convirtiéndose este último, en una fuente indispensable de captación de divisas convertibles, además de factor de cambio para obtener recursos indispensables.     

Reflexionaba el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en la reunión del Consejo de Ministros que se requiere de «una respuesta más inmediata, más proactiva, más intensa, más creativa, más inteligente, desde todos los escenarios, aprovechando nuestras potencialidades y las experiencias de la obra revolucionaria, de la vida de la Revolución». Más adelante enfatizaba: «Es el momento de desatar un movimiento donde primen el esfuerzo, la constancia y la perseverancia, y donde estemos orientados, como ya lo hemos planteado en otras ocasiones, destrabar todo lo que nos queda para que las fuerzas productivas terminen de desatarse en la dimensión que necesitamos».

Estas declaraciones han estado avaladas con 15 medidas para impulsar la empresa estatal socialista y la suscripción de 40 contratos entre empresas del comercio exterior y formas de gestión no estatal, percibiéndose la voluntad gubernamental por desarrollar desde múltiples aristas la economía cubana.  

A pesar de las extraordinarias condiciones que se vive en Cuba y el mundo, era imposible pasar por alto el 60 aniversario de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), dándose cita un reducido grupo de cederistas y cuadros en el antiguo Palacio Presidencial para rememorarse su fundación.

Para esta organización creada con el objetivo supremo de proteger al proceso político tomado por Cuba desde 1959, sus responsabilidades han ido adaptándose, mas, esencialmente la vigilancia revolucionaria en el barrio y las indispensables donaciones de sangre para salvar vidas, han resultado inamovibles.

Una vez más la actual administración de los Estados Unidos de América (EUA), da otra vuelta de tuerca al bloqueo contra Cuba y se adoptaron medidas restrictivas para los ciudadanos estadounidenses, donde se les prohíbe hospedarse en instalaciones propiedad del gobierno cubano, así como comprar los codiciados tabacos y rones de la Mayor de las Antillas, conociéndose también las sanciones a American
International Services (AIS), una tarjeta emitida por Fincimex, la empresa estatal para procesar las remesas de dinero hacia el país, lo que sin lugar a dudas golpea a los ciudadanos cubanos.  

En el escenario exterior se desarrolló el 75º período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) donde la voz de Cuba estuvo representada por su Canciller y su Presidente, respectivamente, trasladando la voluntad del país de apoyar los principios y el derecho internacional, así como la solidaridad y cooperación para con los pueblos del mundo, recordando al líder histórico Fidel Castro, cuando sentenciaba que desapareciendo la filosofía del despojo, desaparecería la filosofía de las guerras.      

La diplomacia cubana entra en su mayoría de edad y por estos días se cumplen 60 años de los históricos vínculos en ese campo, con la República Popular China, apreciándose la salud que gozan las relaciones entre ambos Estados socialistas, no sólo por las declaraciones de los principales dirigentes partidistas y gubernamentales, sino por las estrechas formas de cooperación que han caracterizado estas seis décadas. Un panorama similar se presenta entre Rusia y Cuba, ratificando el primero su apoyo contra las sanciones de los EUA en contra del segundo, así como, acordando ambos ampliar la colaboración económica, en materia de investigación y también en el plano político.   

América Latina y el Caribe

En esta área geográfica destacan las informaciones asociadas con el nefasto impacto que está teniendo la Covid-19, cobrándose junto con los Estados Unidos de América (más de 5 millones de infectados y más de 200 mil fallecidos) superando la mitad de los fallecidos y contagiados por el virus en el orbe, sumando más de 16 millones de infectados y más de medio millón de muertos. Sobresaliendo negativamente países como Brasil, Colombia, Perú, México, Chile, Ecuador, entre otros, con índices alarmantes.

Ni siquiera han estado exento de padecer la enfermedad ministros o presidentes, quien lleva más tiempo sufriendo la misma, es el de Guatemala, Alejandro Giammattei, muestra inequívoca de lo compleja y peligrosa que resulta esta pandemia.   

Aún en estas condiciones se mantienen los procesos políticos y en Uruguay se desarrollaron elecciones locales resultando el Frente Amplio, partido de izquierda en la oposición, quien se erigiera como ganador en los tres departamentos más populosos, obteniendo la capital Montevideo, panorama que abre una etapa nueva para los contendientes en el escenario político charrúa.    

Venezuela enfrenta la pandemia, la guerra económica, comercial y financiera en su contra y se prepara simultáneamente para los comicios parlamentarios del 6 de diciembre con una amplia participación de partidos y representantes políticos, en su mayoría de la oposición. Aunque se mantiene la disputa entre estos, por la apuesta a descalificar el proceso electoral por una facción, encabezada por el autoproclamado Guaidó, quien evidentemente no cuenta con respaldo suficiente de sus bases, mas sí con el apoyo internacional, no sólo político sino económico y financiero, aupado por Washington que lo mantiene con respiración artificial, no obstante, la mayoría de los analistas apunta a una clara victoria del gobierno en este nuevo examen.  

Chile y Colombia destacan por su intensa vida política y jurídica, el primero caracterizado por un plebiscito constitucional que introducirá muy probablemente algunos cambios en la sociedad y donde la disputa política está a la orden del día. En la tierra cafetera, la violencia según especialistas ha cobrado tantas víctimas como hace dos décadas atrás, la matanza de civiles indefensos, ex movilizados de las Farc, líderes sociales de base y la represión ilimitada de la policía y el ejército, así como la acción de los paramilitares en áreas rurales, provocando el rearme de fuerzas de izquierda son noticias, al mismo tiempo que el pedido del Ejército de Liberación Nacional (ELN) al gobierno de un cese al fuego por ambas partes para ir a la mesa de negociaciones, son parte del panorama político sumado al ineficiente manejo de la crisis epidémica, así como las acciones legales contra el ex presidente Álvaro Uribe Vélez manteniéndolo en el insólito estatus de prisión domiciliaria, al tiempo que es fuertemente criticado Iván Duque por su fracasada gestión ante estas situaciones, quien encuentra en Venezuela el chivo expiatorio ideal por su pésimo accionar.         

Estados Unidos de América

Además del pandemonio que vive la sociedad estadounidense por la Covid-19, la violencia sistemática de la policía contra los ciudadanos negros, latinos y otras minorías, la economía le juega una mala pasada a los de menos ingresos y más vulnerables, se suma los irresponsables manejos de la crisis de un mandatario enfocado mucho más en su campaña para reelegirse que por resolver los problemas acuciantes del pueblo.

Su cruzada contra países que no se pliegan a sus designios, es similar a la que desarrolla contra sus opositores internos, los que cada vez son más visibles. Sus traspiés en la carrera electoral, aunque aumentan no impactan con la misma velocidad ni potencia sus bases.

Las encuestas independientemente de que lo ubican por debajo a nivel nacional, (con el 49,6% Biden frente al 42,9% de Trump, según el compilado que hace el sitio RealClearPolitics), la batalla en estados claves será reñida, por lo que hacen de Donald J. Trump, un tipo realmente muy peligroso. Este ha declarado más de una vez que no cederá el poder de forma pacífica y está acudiendo a cualquier estratagema para mantenerse en el poder, incluso con la Corte Suprema de Justicia, habiendo nominado en un año electoral -hecho sin precedentes-, a una candidata para la vacante dejada al morir por la jueza Ruth Bader Ginsbur, asegurándose de blindar esa institución de conservadores.   

Por estos días comenzarán los debates televisivos de los candidatos a la presidencia y vicepresidencia, donde Trump tendrá que responder por el secreto mejor guardado de su administración que ha salido a la luz pública por el influyente diario New York Times, como son los ingresos y el pago al fisco, descubriéndose que el actual presidente de EE.UU., durante los últimos 20 años, sólo abonó 750 dólares en
impuestos sobre la renta en 2016, y no pagó nada en 10 de los 15 años
anteriores porque indicó tener más pérdidas que ganancias en esos ejercicios
fiscales, treta que debe tener repercusión en sus conciudadanos.   

Europa

El viejo continente sigue llamando la atención de la situación en Bielorrusia, aunque es justo resaltar que tienen otra faz las calles de las principales ciudades donde habían sistemáticas movilizaciones, las que fueron perdiendo fuerza e intensidad por el accionar del gobierno y el mayoritario apoyo popular del presidente Alexander Lukashenko, quien a su vez cuenta con un aliado estratégico como Vladimir Putin.     

Ha vuelto a los reflectores mediáticos el conflicto de Nagorno Karabaj donde intervienen varios actores, de forma directa Armenia y Azerbaiyán, no obstante abordarse generalmente las causas no siempre se profundiza en los motivos de su continuación, aunque lo visiblemente cierto es que se trata de una disputa prolongada por casi dos siglos, teniendo etapas climáticas como la guerra entre 1988-1994, destapada en 2016, así como el reinicio de esta peligrosa situación desde Julio del actual año, sin apreciarse una solución a corto plazo, pues en los últimos tiempos, ambas partes buscan una victoria absoluta, algo contrario a una negociación de este tipo. Súmele además los intereses de potencias como Rusia, Turquía, Francia e Irán más directamente y, Estados Unidos entre otras, de forma indirecta.

Hay que recordar que esta es una zona perteneciente a Azerbaiyán ocupada por Armenia, cuya mayoría étnica le favorece, esta localidad bisagra entre el Cáucaso y Europa occidental, contiene oro y recursos energéticos pero que su valor principal reside en su ubicación estratégica. Esperemos, por tanto, que un actor como Rusia pueda jugar un papel importante en la solución de este latente conflicto, al que daremos especial seguimiento.  

Fotos: Tomadas de Internet

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