La mujer cubana, guía de nuestro tiempo


La historia de Cuba se encuentra plagada de expresiones diversas donde las féminas han alcanzado un lugar cimero en las conquistas de esta nación: las mambisas, las guerrilleras, las clandestinas, alfabetizadoras, surgen ahora convertidas en artistas, científicas, emprendedoras, líderes del trabajo.

En 1962 el Comandante en Jefe afirmó que se proponía crear una sociedad distinta, de organizar un mundo mejor para todos los seres humanos; las mujeres tienen intereses muy grandes en ese esfuerzo, porque, entre otras cosas, es un sector que el mundo capitalista en que vivíamos estaba discriminado. Y, en el mundo que estamos construyendo es necesario que desaparezca todo vestigio de discriminación de la mujer.

Palabras que se fueron cumpliendo paulatinamente, con acciones, medidas, leyes, que concibieron una vida de decoro, de dignidad y oportunidades iguales al de los hombres. Entre las medidas que se adoptaron fue la campaña de alfabetización que permitió a las mujeres de los sectores menos favorecidos de la sociedad beneficiarse de este progreso social; otras de las medidas fue la creación de círculos infantiles destinados a las madres para el acceso a la formación, al trabajo y participar en la vida económica del país. La emancipación de la mujer no habría sido posible sin el nacimiento de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) bajo el liderazgo de Vilma Espín, como expresión de la Revolución de la mujer dentro de la Revolución cubana.

Su labor de coordinación se aprecia en los programas implementados de conjunto con diversos ministerios y organismos de gobierno, destacando las Comisiones de Coordinación del Empleo Femenino, que apuntan a mejorar la participación laboral femenina y a evitar las discriminaciones en las contrataciones.

Es una organización de masas que desarrolla políticas y programas encaminados a lograr el pleno ejercicio de la igualdad de la mujer en todos los ámbitos y niveles de la sociedad, entre otros aspectos.

La organización creó las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia en las que radican equipos multidisciplinarios integrados por diferentes especialistas en Psicología, Psiquiatría, Pedagogía y trabajadoras sociales con el objetivo de brindar ayuda a las personas que necesitan saber cómo llevar la vida en familia, asumiendo así a la familia como principal núcleo social donde surgen diferentes problemáticas y conflictos relacionados con el alcoholismo, la violencia intrafamiliar, los divorcios entre otros que afectan las conductas de quienes la integran principalmente a los menores y ancianos.

La salud de la mujer es atendida con prioridad en las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia trabajando en la conciencia de las mujeres, por ejemplo, haciéndoles ver la importancia de la prueba citológica para prevenir el cáncer uterino, el autoexamen de mamas y las medidas protección para evitar la infección de las enfermedades de transmisión sexual, teniendo en cuenta que los servicios médicos en Cuba son gratuitos. Lo anterior constituye una labor importante en el trabajo de esta organización en aras de atender los requerimientos de la mujer cubana en los momentos actuales.

En estas instituciones creadas por la FMC se imparten además cursos de capacitación y adiestramiento de computación, de peluquería, de corte y costura y de maquillaje, entre otros, que dan la oportunidad a las mujeres no profesionales y las amas de casa a incorporarse a la vida social.

El Programa Educa a tu hijo es otra de las acciones de beneficio social a la que dirige su atención la organización de masas. Está encaminado específicamente a la atención que brindan las federadas a los niños y las niñas que a partir de los 2 años y hasta los 5 no asisten a las instituciones que tiene el sector de educación para preparar a los niños para la vida escolar por diversas causas, principalmente porque las madres no trabajan y se dedican a cuidar a sus hijos.

En tal sentido la organización tiene ejecutoras y trabajadoras sociales que se ocupan de lograr la participación de las madres y la familia en diferentes actividades instructivo-recreativas que preparan a los infantes y al núcleo familiar para una plena incorporación a la vida en la escuela.

Sin la FMC habría sido imposible la construcción de la nueva sociedad, la elevación del nivel educacional, cultural y político de las mujeres. Hoy, 60 años después la Revolución continúa enalteciendo a las cubanas ante sí mismas y la sociedad. Le debemos a la Revolución, a Fidel, a Vilma y a la Federación de Mujeres Cubanas, tener un país con mujeres preparadas, decididas, revolucionarias y guías de nuestro tiempo.

Fotos: Tomadas de Internet

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