De Trump y otros demonios…(II)


Las últimas tres semanas y la actual no han resultado menos dramática para el presidente Donald Trump, pues su primer acto de campaña en Tulsa resultó ser todo un fiasco, boicoteado por jóvenes activistas quienes desde las redes sociales compraron miles de entradas al recinto deportivo que dejaron con solo un tercio de su capacidad a los participantes, acto que fuera duramente cuestionado por incitar a las aglomeraciones en un país que ve incrementado el número de contagiados por la Covid-19 a cifras récords y donde los rebrotes están a la orden del día, obligando a varios Estados de la Unión retroceder en el desconfinamiento, súmele además que el sitio seleccionado por la campaña de Trump, tiene una mancha furibunda en materia de crímenes de odio contra los negros estadounidenses.

Algo similar fue lo ocurrido el 4 de Julio, señalado como el día de la Independencia de Estados Unidos, en el monte Rushmore, donde se encuentran talladas imágenes de cuatro expresidentes norteños: Washington, Jefferson, Theodore Roosevelt y Lincoln, pues trastocó las tradicionales liturgias llamando a la unidad y convirtió su discurso en otro peldaño de su campaña electoral, generando divisiones y atacando a sus oponentes, quienes no son solo políticos profesionales. Defendió, además, los símbolos y monumentos que representan a confederados, racistas, esclavistas y colonizadores, los cuales tanta indignación ha despertado en la ciudadanía, obligando -en varios casos- a las autoridades, cumplir con los reclamos populares.

El día de la fiesta nacional estadounidense se vio empañado por el coronavirus. La pandemia provocó el cierre de playas célebres, normalmente abarrotadas en estas jornadas, en los extremos del país, teniendo en cuenta que California y Florida sufren alarmantes oleadas de contagiados.

En todo el país, los desfiles han sido cancelados, las bulliciosas barbacoas en los jardines de las casas se redujeron y las reuniones familiares se han pospuesto en medio de la preocupación por los viajes en avión y por la propagación del virus. Algunos eventos se realizan de forma virtual, mientras estados y ciudades se enfrentan a un nuevo aumento del coronavirus y aplican una mezcla de amonestaciones y prohibiciones.

La Casa Blanca este domingo 5 fue testigo de otro acto político presidido por Trump en que se desoyen las advertencias sanitarias, al igual que en el monte Rushmore, no se usó nasobuco de forma obligatoria, ni se tomaron las debidas distancias físicas, alentadas estas acciones por un testarudo magnate- presidente empeñado en negar la peligrosidad de la pandemia, provocando que el país al que mal dirige, tenga más de 3 millones de infectados y más de 130 mil fallecidos por esta causa, aunque reconocidos científicos y centros de investigación alegan que estas cifras pudieran ser 10 veces superiores, contradiciendo las declaraciones absolutistas y absurdas de Trump, referidas a que son el país que más ha hecho para controlar la enfermedad, de no ser por lo trágico de este asunto movería a la risa.

En las redes sociales lejos de mitigar los daños ocasionados en la sociedad norteña por la discriminación racial, continúa inflamando la situación, al haber difundido en su cuenta de Twitter un vídeo donde un hombre blanco manifiesta abiertamente su filiación a los supremacistas blancos. El material audiovisual refiere a una marcha de jubilados a favor de Trump en el distrito floridano The Villages, donde muestran a un grupo de personas en unos carritos de golf, delante de una marcha contra el mandatario y en el mismo inicio del vídeo el conductor de uno de esos vehículos grita: ¡Poder blanco!, con el puño en alto.

Aunque su directora de comunicación se deshizo en justificaciones y apuntaba a que el presidente desconocía todo lo que se aprecia en el vídeo, son muy pocos los que creen en semejante idea. Una vez más, estos grupos se sienten representados por el inquilino de la mansión oval, quien no oculta su malestar ante las manifestaciones de segmentos cada vez mayores de la sociedad estadounidense que se ubican en las antípodas de estas posiciones supremacistas, a pesar de las reiteradas acusaciones de Trump a los rebeldes con causa, militantes de movimientos como Antifa o Las vidas negras importan, entre otros, comparándolos con los nazis, o llamándolos “extrema izquierda” y terroristas.

Las vidas negras importan

Este es un movimiento multirracial e intergeneracional que incluye tanto a jóvenes, mujeres, veteranos del movimiento de derechos civiles de los sesenta, sindicalistas, religiosos, académicos, artistas, deportistas, como también indígenas e inmigrantes.

Un botón de muestra es el campamento de cientos de personas que se estableció sobre una pequeña plaza próxima a la alcaldía en Washington Square quienes muestran un estilo de vida comunitario: “toma lo que necesites, ofrece lo que puedas”, rezan algunos de los carteles, una “biblioteca popular” que solicita libros “radicales” para compartir, una carpa de atención médica y  mesas para alimentar a todos. Se puede  encontrar  foros  sobre  historia,  “raza y género” y sobre la violencia oficial. Se leen libros sobre Angela Davis u otros activistas históricos, mientras escuchan y bailan al compás de la música hiphop, otros tejen, pintan, dialogan. Declaran estos espacios libres de policías y su paso está prohibido y al contrario de lo que promueve Trump, se solicita que todos usen mascarillas.

El plantón tiene una serie de demandas, pero la principal es la del traslado de mil millones de los 6 mil millones de dólares anuales en el presupuesto de la policía de Nueva York a programas sociales, lográndose por ahora un triunfo parcial, algo impensable hace solo un mes.

Escenas similares se repiten en cientos de ciudades y pueblos a lo largo de Estados Unidos. Por seis semanas, estas expresiones: marchas, campamentos, plantones, mítines, ciclistas y muralistas, conciertos, conmemoraciones de las víctimas detonadas tras el asesinato de George Floyd el 25 de mayo pasado, siguen sin cesar.

Los enfrentamientos con la policía, aunque menos dramáticos, se mantienen, subiendo de tono por momentos cuando sale a la publicidad algún episodio como el más reciente en Phoenix.

Su activismo ha tenido tanta eficiencia que políticos, empresarios y directores de instituciones ofrecen retirar monumentos y símbolos de la historia racista, desde el de algunos ex presidentes como Woodrow  Wilson  a  la  casi  increíble  decisión  del  gobierno estatal de Mississippi de retirar el símbolo de la Confederación de su bandera  oficial  después   de   126   años,   entre   otras.   En   Nueva   York,  la famosa estatua de Teddy Roosevelt montado  sobre  su  caballo  y  a  su lado dos figuras caminado, un indígena y un negro estadunidense que da la bienvenida a la entrada del Museo de Historia Natural será retirada por decisión de la institución.

Las megaempresas se montan en el tren del antirracismo y ahora pretenden “colorear” sus imágenes corporativas con negros y mestizos. Sin lugar a dudas este movimiento ha obligado a una rendición de cuentas históricas.

Este tipo de movilizaciones suelen evolucionar en otras expresiones políticas – algo que ya está ocurriendo a una velocidad impresionante- incluso en lo electoral. Y aunque es muy temprano para saber el rumbo que esto tomará, pocos están confundidos.

Para el profesor y filósofo Cornel West cuando hay un espíritu de camaradería, sin importar color de la piel y se está dispuesto a luchar juntos se está en presencia de grandes valores morales y belleza espiritual, no obstante, advierte que deben estar preparados para una respuesta, represiva neofascista, “sobre todo cuando el imperio está débil y desesperado”. Concluía el prestigioso docente de Harvard y Princeton, en una entrevista reciente con el medio alternativo   Salon:   “…tenemos   que   democratizar plenamente a Estados Unidos para rescatarlo”.

Riesgos y manejos de la Covid-19

A pesar de que Donald Trump asegure que la cura para el coronavirus estará lista antes de finales de año, lo cierto es que la pandemia sigue avanzando, especialmente por el sur y el oeste pero con  aumento  de  casos  registrados  en  37  estados, Trump aseguró que en EE.UU. han “aprendido a apagar la llama” y está al alcance una “victoria tremenda”, no obstante, los estadounidenses negros o latinos tienen 3 veces más probabilidades de padecer la enfermedad que sus compatriotas blancos, señalaba The New York Times sobre este tema recientemente.

De acuerdo a los datos suministrados por el diario neoyorquino, se centran en las características de 640 mil infectados en casi un millar de condados, arrojando además que los negros y latinos están condenados a morir casi en el doble comparados con las personas blancas.

Esto abarca tanto en zonas urbanas donde se concentra la mayor cantidad de contagiados y fallecidos como en las rurales. El alcalde de Kansas City, Quinton Lucas, declaraba que El racismo sistémico no solo se evidencia en el sistema de justicia penal, y lo plantea la máxima autoridad de una ciudad perteneciente al estado de Missouri, donde el 40 por ciento de los casos positivos al virus son negros o latinos, no obstante, solo representar estos segmentos sociales, el 16 por ciento de la población.

Consigna la información que, de los 206 condados con al menos 5 mil latinos, en 178 se confirman las tasas de contagio más elevadas para dicho sector que para los residentes blancos.

El manejo de la crisis sanitaria le ha cobrado a la actual administración numerosas y sistemáticas críticas, se suma ahora Hillary Clinton, quien fustigó al magnate apuntando que ella, como presidenta, podría haber hecho un trabajo mejor. Continuaba la exsecretaria de Estado en una entrevista concedida a la CNN, recogida por esta en podcast: “Nosotros seguro que habríamos hecho un trabajo mejor salvando vidas, modelando un comportamiento   mejor   y   más   responsable…”,   reconociendo   además que   le   ha   resultado:   “…frustrante   estar   al   margen   en    una pandemia”.

Desde el inicio de la pandemia en EE.UU., Trump se ha mostrado reacio a detener la actividad productiva en el país, y, ha impulsado enérgicamente reabrir lo antes posible, a toda costa y costo humano, en confrontación con lo recomendado por los expertos.

Las más de 130 mil víctimas fatales y 60 mil diarias son demasiado difíciles de ocultar y esto le está poniendo cada vez más cuesta arriba, la imagen de administración y político exitoso que pretenden transmitir tanto Trump como su maquinaria electoral.

Campaña Electoral

En tanto Trump con sus actos de campaña ya señalados con anterioridad continúa desafiando todo lo establecido sanitariamente hablando, con un visible costo, además por su ineficiente manejo de la crisis socioeconómica y política, su contrincante  demócrata,       Joe       Biden,        respondió        con un mensaje cargado de optimismo entre admisiones incómodas sobre la historia del país, a los recientes discursos catastrofistas y nacionalistas pronunciados por Donald Trump. “Nuestro país  fue  fundado  sobre  una  idea”,  la  igualdad  de  todos  los  seres humanos, pero “nunca estuvo a la altura”, afirmó Biden en un videomensaje por la festividad del 4 de julio.

Apuntaba más adelante, entre imágenes de la lucha por los derechos civiles y alusiones a la guerra de Secesión,  la  era  de  la  segregación  racial  y  la  muerte  de George Floyd: “Thomas Jefferson no lo estuvo. Tuvo esclavos, las mujeres estaban excluidas… Pero una vez propuesta, fue una idea que no se podía frenar”.

El último discurso de Biden asume y abraza ese nuevo  contexto  social.  “Ahora tenemos la oportunidad de dar a los marginados, demonizados, aislados y oprimidos su parte completa del sueño  americano.  Una  oportunidad para acabar  con  las  raíces  del  racismo  sistémico  de  este  país, para estar a la altura de las palabras sobre las que se  fundó  esta nación”, afirma Biden en un tono optimista contrastando con el tremendismo y la grandilocuencia trumpista.

A falta de cuatro meses para las elecciones presidenciales, la mayoría de las encuestas, ubican al actual mandatario 9 puntos porcentuales, como promedio, por detrás del exvicepresidente de Obama. En este camino hacia la Casa Blanca, convencido estoy que surgirán muchas maniobras en uno y otro lado de los partidos hegemónicos y algún que otro, tal vez, se postule como independiente, algo que supuestamente acaba de ocurrir con el rapero Kanye West, quien anunciara el día de la Independencia, su candidatura para la presidencia de EE.UU.

Para algunos analistas esto constituye un giro, después de haber apoyado en anteriores ocasiones al magante-presidente y candidato a la reelección, sin embargo, otros consideran que pudiera ser una estratagema para restar votos de las comunidades negras al demócrata Biden, quien está buscando como compañero de fórmula no solo a una mujer sino que sea negra o mestiza, lo que apunta con mucha fuerza hasta ahora a la exdiplomática y exasesora de seguridad nacional de la administración Obama, Susan Rice, perfilándose entre las favoritas a pesar de recibir menos atención mediática que sus rivales Kamala Harris y Elizabeth Warren, esta última, quizás por ser blanca, y algunas posiciones vistas como radicales, tenga menos posibilidades de entrar en el ticket electoral demócrata.

Epílogo

En tanto la crisis económica y sanitaria cada vez más galopante y el liderazgo de la presidencia se adentra en oscuras aguas, la polarización se hará cada vez más visible a medida que se aproxime el segundo martes de noviembre, lo cierto es que el partido Republicano con un Trump desmejorado, aunque sin perder significativamente el apoyo de sus bases, lo hace muy peligroso y un as debajo de la manga, a última hora puede sacarse, lo que entre otras acciones, podría traducirse en algún conflicto internacional que favorezca su imagen de halcón o el empleo nuevamente de las tic y los datos digitales a su favor.

Una parte del electorado estadounidense no tiene muchas opciones para sus reclamos históricos, mas, la lucha iniciada desde mayo del presente año, deberá rendir sus frutos, en tanto se le arrebaten espacios de poder a un sistema que no ha resuelto ni puede resolver, los problemas más agudos y extendidos de una sociedad enferma, no solo de coronavirus.

Fotos: Tomadas de Internet

Referencias:

AFP, Cubadebate, EFE, Europa Press, La Jornada, La Vanguardia, PL, The New York Times.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s