El empacho


El Diccionario de la Lengua Española reconoce que “empacho” se refiere a una “Indigestión de la comida” y a su vez, el término indigestión es considerado como un “trastorno que por esta causa padece el organismo,” cuando existe un alimento o alguna substancia “que no se digiere o se digiere con dificultad”.

La palabra empacho, proviene del latín ìmpèdìcáre, y luego del francés antiguo, empechier, que se traduce como estorbar o embarazar // ahitar, causar indigestión.

El empacho es un padecimiento popular, de origen natural más frecuente en toda nuestra América Latina, aunque se sabe que es reconocido por los estratos populares de origen iberoamericano que residen en Canadá y Estados Unidos de América hasta los confines patagónicos de Argentina y Chile, pasando por las islas de las Antillas.

Desde el punto de vista médico, un empacho o dispepsia es una indigestión, producida por una ingesta excesiva de comida. Aunque se advierte que, además de comer más de lo que tu estómago va a poder digerir con facilidad, otras causas pueden conducir a esta situación tales como: comer demasiado deprisa, comer alimentos muy grasos, comer en movimiento o comer con ansiedad o estrés, por citar algunos ejemplos.

Buena parte de los remedios sugeridos para su cura tienen relación con la llamada Medicina Natural y Tradicional (MNT), asociados a plantas cuyo consumo estimula la digestión. Asimismo se han documentados otros métodos de curación que van desde el uso de fármacos hasta remedios religiosos (oraciones y plegarias).

Sin embargo, son los masajes (sobar, pasar la mano), los de mayor difusión en nuestra zona. Se trata de una maniobra que se realiza en el abdomen con la finalidad de deshacer la “pelota de empacho” formada en su interior. Igualmente resulta muy llamativo el hecho de que muchos “curadores” utilicen una cinta para “medir” la enfermedad.

Jacinto Rojas Castro (67 años) realiza esta labor desde hace muchos años. Vive en Alamar y nos ofreció su visión sobre esta práctica.

“Considero que la eficacia de este tratamiento inciden dos factores fundamentales: uno de carácter físico asociado a la transmisión de energía del individuo sano (curador) al individuo que siente el padecimiento y otro más asociado a lo sugestivo, de ahí la necesidad, digamos, de utilizar siempre el cordelito”.

Samuel Feijoó en “Humor, fantasía y superstición en los remedios populares cubanos” la describe de la siguiente manera: “Tómese una cinta roja y mídase 3 veces la distancia que hay entre el hueso de la parte inferior del codo y el dedo mayor de la mano, es decir, la punta, cortando la cinta por ese lugar. Dígasele al paciente que sostenga una de las puntas de la cinta sobre su ombligo y la otra llévese al extremo del brazo estirado. Si hay empacho, el brazo resultará más largo que la cinta, y no lo hay en caso contrario” .

Y así lo hace Jacinto, aunque su cinta no es roja….“una vez que se realiza la medición es posible detectar el problema y es cuando se realiza un masaje ligero en la parte baja del diafragma con el objetivo de estimular la digestión y que desaparezca el problema”.

“Esto-prosigue- tiene un carácter hasta cierto punto místico y este aspecto es vital para que la persona sane pues la unión del masaje con la creencia de que este método funciona es lo que propia que el individuo sane”.

Jacinto aprendió a curar empachos hace mucho tiempo. El conocimiento le llegó a través de unos descendientes de haitianos que le explicaron cómo llevar a cabo la maniobra y le advirtieron de que solo podía enseñar a tres personas, de lo contrario, perdería el “don”.

“Ellos tienen como norma que cada persona que conozca el procedimiento solo puede transmitírselo a tres personas. En caso de que uno enseñe a una cuarta persona pierde el efecto”.

Los métodos para pasar la mano son innumerables. A lo largo de la geografía cubana y latinoamericana sobresalen las variantes para curar el empacho: se soba el abdomen, se soban las piernas, los brazos, se le estira el pellejo al enfermo, etc. No obstante, sin demeritar los anteriores, al presenciar una cura por el “método del cordelito” quedará claro que es el más fascinante, quizás; por lo inexplicable que es a simple vista.

EL PROCEDIMIENTO

Fotos tomadas  de Cuadernos de Historia de la Salud Pública . Trabajo: El empacho en América Latina y Cuba. Los textos cubanos sobre la enfermedad por el Dr. Roberto Campos-Navarro

Fuentes consultadas:

AXA Health Keeper. <https://www.axahealthkeeper.com/blog/que-es-un-empacho-sintomas-y-remedios-caseros-mas-efectivos/&gt;.

«Bienestar 180.» 22 de 02 de 2018 <http://www.salud180.com/bienestar180/consejos-para-curar-el-empacho&gt;.

«El empacho en América Latina y Cuba.» 22 de 02 de 2018 <http://bvs.sld.cu/revistas/his/his_102/his02102.html&gt;.

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