Elecciones Made in USA: ¿“Trumpada“ de Trump?


260916f786ebe0dmedPor: Eddy Mc Donald Torres

Como cada cuatro años, el mundo se mueve al compás de dos acontecimientos cuya extraordinaria fuerza -sociológicamente hablando- atrae la atención de la mayor parte de los habitantes del planeta azul, me refiero a los Juegos Olímpicos de verano en ese período anual y en las postrimerías de los 365 días en que gira la tierra alrededor del sol, las nefastas elecciones para emperador del mundo.

La broma que representaba la aparición de un magnate controversial por el modo soez de sus expresiones, así como por el contenido de las mismas en el escenario político estadounidense se ha convertido en una realidad que al decir de algunos: asusta al miedo. Lo cierto es que la irrupción del señor Donald Trump no pasó ni pasará desapercibido para la opinión pública dentro y fuera de los Estados Unidos.

Aquello que parecía ser una victoria más o menos cantada para la ex Secretaria de Estado norteamericana, ex Primera Dama de U.S.A., ex Senadora por Nueva York, ex Primera Dama de Arkansas y sus seguidores se ha trastocado en una derrota sonada – jugando con las palabras- por trumpada de Trump o los trumpistas. Mas, ¿quiénes son los que aprueban al portador de sentimientos misóginos, racistas, xenófobos?, ¿acaso todos compartirán dichos detestables instintos humanos? No creo que sea así de terrible, otras causas ameritan un acercamiento holístico.

Partiría planteando que ambos candidatos son representantes del verdadero poder en los Estados Unidos de América, una de la clase política con abolengo y rimbombancia como los Clinton fogueada en lides nacionales y en arenas internacionales, es decir, alguien que sin lugar a dudas pertenece a los que han llevado a ese país a un callejón sin salida y del que su pueblo está visiblemente cansado que ocurra una y otra vez. Ahora, no se puede perder de vista que Donald Trump, es un acaudalado hombre de negocios, de esos que pertenecen al denominado por los más como del uno por ciento de la sociedad, entonces no hay muchas diferencias entre uno y otro hasta ayer aspirante a inquilino de la Casa Blanca. No obstante, los electores prefirieron lo desconocido o lo aparentemente diferente a lo conocido políticamente.

El enojo de los sin trabajo, los hombres blancos, anglosajones o sería mejor decir como Michael Moore: Estúpidos hombres blancos, tanto de zonas rurales como de grandes áreas industriales pudo más que el llamado a un plan -para supuestamente salir de la crisis que atraviesa dicha sociedad- de la candidata demócrata, todo apuntaba según encuestas y analistas de toda laya que los del bando azul serían los triunfadores, sin embargo en el imaginario popular la economía tuvo un peso importante pues entre una política experimentada y un empresario apostaron al segundo. Los millones de personas que abogan por mejoras socioeconómicas han depositado sus esperanzas en alguien que le ha bastado un cuarto de hora para endulzar los oídos de sus compatriotas, independientemente que nunca en año y medio de campaña presidencial haya dado indicios sobre cómo hacerlo.

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Hillary Clinton y Donald Trump durante el tercer debate presidencial.

En materia de política exterior desde los púlpitos de los aspirantes se revelan matices significativos, mientras por un lado la Clinton culpaba de todo lo negativo en su país al líder ruso Vladimir Putin, notándose su perfil de halcona, Trump se refería en términos elogiosos para con el presidente de Rusia y dejaba caer una hoja de olivo para las relaciones entre ambas potencias, además ha planteado cosas que nunca antes se escuchara por político norteamericano como, la de salirse de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y dejar a los europeos sin la “defensa“ de la superpotencia.  Trabajar de conjunto con Rusia para eliminar al autodenominado Estado Islámico, lo que supondría un probable acercamiento al gobierno de Siria, aliado estratégico de la gran nación euroasiática.

El Tratado de Libre Comercio para América del Norte, al decir de Trump, debe desaparecer porque ha dañado a los trabajadores de la industria manufacturera estadounidense, quienes se han movido hacia China, México u otros países, amén de su discurso ultranacionalista pudiera ubicarse en positivo, no obstante el polémico millonario despierta cuando menos preocupación al insistir en levantar un muro de miles de kilómetros entre México y los Estados Unidos en donde los primeros llevarían -sin discusión- la peor parte.

El resto de los países latinoamericanos no deberán dormir tranquilos con el flamante presidente electo norteamericano, pues su retórica en contra de los gobiernos progresistas ha sido prácticamente una constante, al igual que su sempiterno rechazo a la emigración. En cuanto a Cuba y sus relaciones con los Estados Unidos, está por verse cuáles serán los cauces que tomarán, si se desconoce la histórica posición cubana de principios ni admitir injerencia en sus asuntos internos o de escamotear su soberanía, indudablemente lo que había adelantado el saliente presidente Barack Obama correría la suerte del desagüe. A pesar de sus recientes declaraciones en Florida sobre esta situación y que nuevamente los republicanos después de un ciclo importante ganaron ese estado sureño, esperemos que prime el olfato de negociante y no la obtusa tradicional postura anticubana que como han reconocido los principales funcionarios del actual gobierno imperial no ha logrado sus objetivos, los que nadie debe confundir, porque siguen siendo los mismos, haya ganado Trump como si lo hubiese hecho Hillary.

Se abriría un signo de interrogación con el acuerdo nuclear alcanzado con Irán en la misma dimensión que en política doméstica se proyectará el señor Trump cuando habla de hacer a los Estados Unidos un gran país nuevamente, lo que sí parece cierto es que los programas de salud y seguridad social esgrimidos por Obama como parte de su legado serán fuertemente golpeados. De cualquier manera mucho de lo que se dice en período de elecciones cobra matices totalmente opuestos cuando se ciñen la corona de emperador, sea quien fuere, lo único que no está en dudas es que el presidente norteño es parte del sistema, del imperio, si no lo creen sólo debe leerse o escuchar lo que planteó Trump al conocerse vencedor utilizando un no menos insólito tono conciliador llamando a la unidad de todos los norteamericanos y que se sentirían orgullosos de su presidente, ¿acaso no es muy similar a lo que dijera la Clinton u otro personaje del establishment? Tiempo al tiempo.

2 comentarios en “Elecciones Made in USA: ¿“Trumpada“ de Trump?

  1. Desde el inicio de las elecciones en EEUU Donald Trump en su campaña electoral se pronunció en una postura no muy halagadora a los oídos de los electores, más luego, este hombre dio un giro de 360º a su campaña, entonces me pregunto: ¿Cómo una persona puede cambiar su posición, a otra?, bueno eso solo es obra de la política que aplicó para dar su “TRUMPADA”, prometió cosas que lo norteamericanos en su mayoría “Como demostraron las elecciones” quisieron ver y he ahí el resultado… ahora la interrogante es: “Podrá el hombre de negocios sacar al país al frente”… ó simplemente fue una farsa para verdaderamente llevar a cabo su nefasto plan. Bueno esas son interrogantes que solo el tiempo podrá responder.

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