La izquierda latinoamericana: ¿quo vadis? (II Parte)


PRESIDENTES-LATINOAMERICANOS-CARACAS-DESPEDIR-CHAVEZ_IECIMA20130306_0047_7Por: Yaimara Cao García (ycg@espnl.co.cu)

En la práctica política de países latinoamericanos como Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Argentina y Uruguay tomará validez la tesis anterior donde la clase obrera, los indígenas y campesinos han alcanzado ciertas reivindicaciones mediante el voto, siendo la  lucha pacífica una alternativa para el necesario cambio. Sin embargo, para el premio de Ciencias Sociales cubano, Fernando Martínez Heredia, el camino hacia la Revolución social no se puede concebir sin la lucha armada. Este criterio es discutible en la  actualidad cuando las armas son tan sofisticadas al punto de hacer desaparecer a la propia especie humana.

En la concepción de Marx, la Revolución social debía darse primero en los países económicamente más  desarrollados para extenderse luego al resto. La Revolución Socialista de Octubre de 1917 pone en descrédito esta tesis de Marx pues no estaba previsto que triunfara un proceso revolucionario en un país cuya población era 80% campesina y con fuertes rezagos feudales. ¡Qué decir de la Revolución Cubana! Un país como los del resto de América Latina con una economía estructuralmente deformada por siglos de explotación y subdesarrollada, con todas las connotaciones que encierra este término en el plano económico, político, social, ideológico y cultural.

Otro concepto utilizado por Marx es el de dictadura del proletariado, satanizado por los detractores del marxismo y mal visto por los latinoamericanos por las experiencias vividas de dictaduras en su historia reciente. En la obra El Estado y la revolución de Vladímir Ilich Lenin, se retoma el concepto para referir una transición revolucionaria entre el capitalismo y la sociedad comunista. Las aportaciones del líder de la revolución rusa en el camino hacia la construcción del socialismo son de inestimable valor para la conversión de la teoría marxista en praxis revolucionaria.

En la propia obra antes citada, Lenin expresa que el problema fundamental de toda Revolución está dado en el problema de quién posee el poder. ¿ Qué ha pasado con la toma del poder político en esta parte del mundo que José Martí bautizó como Nuestra América?

Existe un debate en la región, de manera especial en torno a cómo lograr los objetivos liberadores anticapitalistas y puede confirmarse con la salida del libro Cómo hacer la revolución sin tomar el poder de John Holloway, que se presenta como un intento serio de cuestionar la historia de las izquierdas y preguntarnos cuáles son los fines y cuáles los medios idóneos para llevar a cabo la transformación social. El autor de este texto excluye la historia, la política y la lucha de clases de sus análisis.

Muy al contrario, Guillermo Almeyra, en entrevista ofrecida a la Revista La Guillotina de México, que vivimos en una época de lucha de clases donde la izquierda que está emergiendo en el mundo es muy diferente a la anterior. “Vivimos la emergencia de gobiernos que plantean la necesidad de atender lo local, pero los estados nacionales están acotados por una política capitalista global”. Las intríngulis de los cambios sociales y políticos en estos gobiernos debe sustentarse en una noción del poder popular que como planteara el comunista italiano Antonio Gramsci, debe hacerse hegemónico antes que la clase dirigente tome el poder gubernativo. El debate de un bloque contrahegemónico al poder de las transnacionales y la libertad de la fuerza invisible del mercado, es en la coyuntura que vive la izquierda latinoamericana, un asunto prioritario.

El caso venezolano ha traído varias interrogantes. Los datos reflejan el alto nivel de abstencionismo donde 1.602.665 ciudadanos prefirieron no acudir a los urnas. Es singular que aunque la oposición chavista ganó las elecciones parlamentarias sigue siendo minoría. En la red se citan ejemplos ilustrando la desconexión de dirigentes del pueblo en problemáticas de la vida cotidiana y por otro lado, la transparencia del sistema electoral de este país. Huelga decir que este momento de la evolución del proceso revolucionario venezolano pone en alarma roja un peligro que se visualiza en Cuba y es la falta de una conciencia movilizativa para defender las conquistas alcanzadas. Esto tiene que ver con lo que en materia de cultura política puede retardar un proceso tan radical como el cubano o que se queda en cambios que no transforman la esencia capitalista de la base económica en países como Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Argentina o Uruguay.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s