José Carlos Mariátegui: Una aproximación a siete ensayos de interpretación de la realidad peruana


50050Por: Eddy Mac Donald Torres/(@EddyMcT)

El análisis de los fenómenos y acontecimientos sociales pasa ineludiblemente por lecturas e interpretaciones contextuales e históricas, teniendo presente la máxima de ser esta última un profeta con la mirada vuelta hacia atrás. Esa es una condición que acompañará a quienes se decidan a escalar una peligrosa pero a la misma vez fascinante montaña que guarda entre sus faldas extraordinarios misterios difíciles de develar.

El pensamiento en su devenir humano ha marcado etapas que posibilitan comprender su decursar, tal es el caso de los hombres que encarnaron las ideas que han movido a individuos y colectividades desde tiempos remotos  hasta la actualidad.

El mundo de hoy, amenazado in extremis por las guerras y la fuerza destructiva de la naturaleza, resentida por el accionar irrespetuoso e inconsciente en muchos casos de los seres humanos, conduce a todos los habitantes del planeta a un callejón sin salida. Máxime cuando cobran ribetes de prioridad las ideologías que portan la filosofía del progreso y el desarrollo en armonía con el medio ambiente.

Los paradigmas ideológicos han estado marcados por etapas de ascenso y crisis en un ciclo que hasta la actualidad condicionan su estudio mesurado, tal es el caso del marxismo como teoría liberadora en donde pensadores denominados clásicos (Carlos Marx, Federico Engels, Vladimir Ilich Lenin) por sus incuestionables aportes a la revolución social deben estar acompañados también por figuras de la talla del italiano Antonio Gramsci, el cubano Julio Antonio Mella o el peruano José Carlos Mariátegui, entre otros, quienes sin lugar a dudas han contribuido -y lo continúan haciendo-, a las causas más avanzadas y justas de la historia humana.

Es José Carlos Mariátegui, un imprescindible cuando se estudie el decursar de los pueblos de América y la lucha por su definitiva independencia, quien evaluara de forma integral  los problemas sociales, políticos y económicos que aquejaron y se mantienen en esta zona del mundo, especialmente a través de su creación más relevante: Siete ensayos de interpretación sobre la realidad peruana. En momentos donde se producen acontecimientos que van revolucionando a los pueblos y sociedades en la forma de asumirse. Siendo este un argumento más para acudir al rescate del legado de Mariátegui.

Mariátegui como intelectual y activista peruano tuvo un impacto de relevancia no solo en su país sino también en otros del continente, mas, fue tergiversado, manipulado y olvidado por su preclara visión en cuanto a la interpretación de una teoría revolucionaria adaptada a las condiciones de los pueblos de América, independientemente de haber sido un hombre que bebió de la Europa misma las contradicciones inherentes a la etapa de desarrollo de aquellas sociedades.

Sobre este tema el profesor Joaquín Santana apuntaba: José Carlos Mariátegui supo combinar la ciencia europea con las condiciones nacionales de su natal Perú para ofrecer una concepción rica, creativa y original sobre las posibilidades y perspectivas de un socialismo indoamericano. Continuaba señalando el Doctor Santana…Su marxismo no negaba la determinación económica, pero hacía énfasis en la significativa importancia de la subjetividad humana, en el papel de los factores supraestructurales, de la cultura, la tradición y la historia de la nación y en la forma en que estos elementos eran interiorizados por los diferentes sujetos sociales.

Sin embargo, hay que subrayar que la existencia y devenir del pensamiento de Mariátegui, así como su obra transcurrirían en un corto período, comprendido entre 1894 o 1895 y 1930. Una época pletórica de acontecimientos y hechos históricos en torno a los cuales el revolucionario desarrolla su personalidad, caracterizada por él mismo como combatiente y antagonista.

Una etapa convulsa en los marcos mundial y nacional contextualiza, por tanto la formación intelectual y práctica del pensador peruano. El desarrollo del imperialismo, la Primera Guerra Mundial, el triunfo de la revolución rusa y la agudización de las crisis y contradicciones del sistema capitalista caracterizaron la época que transcurría en las postrimerías del siglo XIX y los albores del XX.

Las circunstancias internacionales vinculadas a la realidad nacional del Perú, influyeron en el individuo que no sólo se integra al entorno sino que es capaz de buscar medios y salida para cambiar su realidad.

Sobre los inicios de Mariátegui es importante recurrir al intelectual cubano Luis Suardíaz quien considera lo siguiente: José Carlos no sólo fue un niño de precaria salud, que nació lejos de la capital del país, sino que pasó su niñez en Moquegua sin conocer a su padre, Francisco Javier, y nieto de un prócer liberal, de sus mismos nombres y apellido. Compartió los juegos prístinos con seis hermanos tan desamparados como él. Es bien conocido que nuestro Amauta no pudo estudiar más allá de la primera enseñanza; sin embargo, amables religiosas le enseñaron, al menos, rudimentos de latín y algo de francés y a los trece años como nuestro Nicolás Guillén, ya estaba trajinando en una imprenta, propiedad del periódico La Prensa que fue para él una escuela propicia.

Hoy, se le recuerda como tenaz dirigente político y lúcido ensayista, pero se dio a conocer como dramaturgo, narrador, poeta y, desde luego, un alto ejemplo de periodista integral.

Para el profesor de Historia de la Universidad de La Habana, Rigoberto Pupo Pupo: La existencia de Mariátegui se despliega en tres momentos esenciales, en correspondencia con su formación intelectual. Un primer momento, llamado por él Edad de Piedra, hasta 1919; un segundo momento que comprende su estadía en Europa (1919-1923) y su etapa de madurez creadora, de finales de 1923 hasta su muerte en 1930, cuya obra –que conjuga al hombre de pensamiento y acción- se dirige a la búsqueda de la identidad peruana en un ejercicio constante de creación americana.

En esta etapización de la vida de Mariátegui debe señalarse que desde la primera de ellas estará marcado, como apuntara Alberto Tauro en José Carlos Mariátegui: Escritos Juveniles por las circunstancias en las que vive: La realidad cruel que lo rodea se hace más inhóspita aún por la frágil salud del niño Mariátegui. A los siete años una caída le anquilosa una pierna. Con ello la situación del hogar se hace más difícil (…) ya el padre, empleado en el Tribunal Mayor de Cuentas, ha sido trasladado al norte del país. No se sabe más nada de él. Doña Amalia, curvada sobre la máquina de coser, se ve obligada a mantener a los cuatro hijos (…) La miseria pervade el hogar, y a los catorce años José Carlos empieza a trabajar para ayudar a los suyos. ¿A dónde irá esta criatura débil, de mirada triste, de actitud silenciosa? El periódico, la imprenta, entre la tinta y el papel, va a encarar la vida, a forjarse el hombre. Comienza de mensajero en el diario La Prensa: será su escuela primaria.

El Amauta, como posteriormente se le conocerá -lo que en lengua aborigen significa maestro, sabio-  fue un gran autodidacta en buena medida por su desgracia física volcando su energía a una lectura voraz que con empeño, abnegación y sacrificio extraordinario logró superarse constantemente. Es el comienzo humilde de una carrera que va a marcar toda su personalidad y todo su estilo intelectual, atraído primero por los aspectos superficiales y mundanos de la vida limeña, Juan Croniqueur, se desempeña en La Prensa, luego en El Tiempo, finalmente en La Razón. Pero va descubriendo paulatinamente a la miseria profunda de este mundo oficial, así como las tensiones sociales que atraviesan la sociedad peruana.  Caracterizaban al joven pensador los autores Francisco Guibal y Alfonso Ibáñez.

A propósito de lo señalado por el profesor Pupo en cuanto a las etapas de la vida de Mariátegui, luego de lo expuesto, habría que profundizar en su fase de formación político-revolucionaria tanto dentro como fuera del Perú. Es importante apuntar que este hombre no se destacó únicamente como organizador de la clase oprimida dentro de la sociedad de su país natal, sino que es reconocido como un gran pensador legando obras para la literatura y el periodismo moderno, mas su creación de mayor relieve para las generaciones de su época, las actuales y las que están por venir, lo constituye sin lugar a dudas: Siete de Ensayos de Interpretación sobre la Realidad Peruana.

Sentenciaba el profesor guatemalteco Manuel Galich López a mediados de los años sesentas del siglo XX en Cuba. Ciertamente, a partir de José Carlos Mariátegui, el autor de los Siete Ensayos de Interpretación sobre la Realidad Peruana, se ha producido ya una interesante y cuantiosa bibliografía de interpretación de los fenómenos de América Latina.

Lo planteado por el profesor Galich tiene una enorme cuota de razón pero es innegable que Mariátegui con esta obra logró un método que permitió un estudio más concienzudo de las realidades de nuestros pueblos. En este caso es importante señalar que se trata de un estudio sociológico con coherencia lógica y de marcada fuerza conceptual, obviamente con independencia de sus limitaciones epocales, aunque sí implica un esfuerzo académico loable de naturaleza social e histórica del Perú en las primeras décadas del siglo XX, debe apuntarse que estos fueron una serie de ensayos publicados en 1928  sobre temáticas de gran interés en las que el propio Mariátegui reconoció: Volveré  a estos temas cuantas veces me lo indique el curso de mis investigaciones y mi polémica. Tal vez hay en cada uno de estos ensayos el esquema, la intención de un libre autónomo. Ninguno de estos ensayos está acabado: no lo estarán mientras yo viva y piense y tenga algo que añadir a lo por mi escrito, vivido y pensado. Esto permite apreciar nítidamente su visión dialéctica sobre estos asuntos. En próximas entregas analizaremos sobre la obra cumbre de este gran pensador peruano.

Fuentes Consultadas:

1.- Galich, Manuel: Ensayo de interpretación materialista de la Historia de América. Conferencia. Editora Pedagógica, La Habana, 1966.

2.- Guibal, Francisco y Alfonso Ibáñez: Mariátegui hoy, en Tarea, Lima, 1987.

3.- Mariátegui, José Carlos: Siete ensayos de interpretación sobre la realidad peruana, Casa de las Américas, La Habana, 1973.

4.- Mariátegui. Taller Internacional 70º aniversario de José Carlos Mariátegui, celebrado entre los días 19 y 20 de octubre de 2000, convocado por la Cátedra de Estudios Antonio Gramsci del Centro de Investigación y Desarrollo de la cultura Cubana Juan Marinello.

5.- Marx,  Carlos: “Crítica del Programa de Gotha”, biblioteca marxista. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2009.

6.- Pupo Pupo, Rigoberto: Autoctonía y creación americana en José Carlos Mariátegui. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2009.

7.- Tauro, Alberto (compilador): José Carlos Mariátegui: Escritos Juveniles,  Biblioteca Amauta, Lima, Perú, 1987.

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