Los principios éticos trascienden la profesión


joel-garciaPor: Lilibet Enriquez Infante/Cubaperiodistas

El debate en las redes sociales no tiene que ser solo a nivel personal, sino también, y esencialmente, de ideas, argumentos y conceptos, opina Joel García, jefe de la redacción deportiva del semanario Trabajadores y presidente del bloque ramal de la Prensa Escrita de la Upec.

En entrevista con Cubaperiodistas, el también integrante de la Presidencia nacional de la Upec se manifiesta opuesto a una legitimización de comentarios ofensivos o en contra de otros colegas del gremio en los sitios web y redes sociales. “Al margen de tu criterio o de tu afinidad, no es ético justificar una agresión de un colega hacia otro”, afirmó.

En el informe que presentó en la asamblea de balance anual del bloque de la Prensa Escrita, Joel García había señalado “visibles fenómenos éticos” que se estaban dando en el sector, a la luz del nuevo escenario, y entre ellos “la desacreditación e improperios entre periodistas en espacios públicos y redes sociales”.

Con buen juicio, Joel García considera que el periodismo es una profesión no ajena y mucho menos alejada de la ideología y la  política. El periodista escribe, habla y actúa a partir de la ideología predominante en un medio de prensa. Y, en el caso de Cuba,  ha sido la defensa e impulso de un proyecto socialista y revolucionario. Ese es el discurso periodístico cubano desde que un alumno entra en la carrera de periodismo en cualquiera de nuestras universidades. Nadie les dice a los estudiantes que se van a preparar para trabajar en la BBC o en El País o en el Washington Post o en la CNN o la TV Española. En todas las universidades del mundo te preparan para trabajar en sus medios, en los medios existentes en cada país.

La realidad de Cuba sobre los medios es bien diferente a la de muchos países. En Cuba, según lo establece el Artículo 53 de la Constitución de la República, se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y de prensa conforme a los fines de la sociedad socialista, y las condiciones materiales para su ejercicio están dadas por el hecho de que la prensa, la radio, la televisión, el cine y otros medios de difusión masiva son de propiedad estatal o social y no pueden ser objeto, en ningún caso, de propiedad privada, lo que asegura su uso al servicio exclusivo del pueblo trabajador y del interés de la sociedad.

En el nuevo escenario, no exento de complejidades, se están dando algunas violaciones, que nacen desde el espacio digital. Sucede que hay periodistas que mantienen su posición en los medios existentes, de propiedad social o estatal con una filosofía profesional e ideológica, y lo hacen desde una posición diametralmente opuesta, a veces hasta usando seudónimos cuando escriben en publicaciones digitales o hechas desde el exterior. Lo inaceptable es que ni el pago que se recibe de una publicación alternativa ni ninguna inconformidad que pueda existir en el periodismo que se hace en los medios tradicionales cubanos, puede justificar una actuación no ética.

Apunta Joel García que ocurren “agresiones entre colegas a través de las redes sociales; aseveraciones que no citan a su fuente original; aprobación de comentarios en sitios deportivos que van al ataque personal en lugar de ir a la esencia de los problemas; acreditaciones a actividades por un medio y luego el periodista escribe para otra publicación; desdoblamiento de escribir para un medio de una manera y en otro medio de otra, en uno puedo ser crítico, pero en el otro soy hipercrítico y desconozco cualquier realidad”.

Criterio de Joel: En todo esto influye el tema de organización y autorregulación, que debe tener primero la persona y luego el medio al que pertenece. La autorregulación no es control sobre la vida de otros, sino la postura con claridad de lo que se debe hacer en cada momento.

Pienso, agrega, que todos los periodistas deben cumplir con el Código de Ética del Periodista, aprobado por la Upec, y con las normativas y autorregulaciones que se dicten en cada medio.

“Un periodista en cualquier diario del mundo lee un contrato donde conoce las cláusulas de lo que puede o no hacer como periodista de ese medio. A nosotros nos falta que los medios establezcan con su personal una contratación lo más clara posible. Esto no quiere decir que se corte la libertad individual o no puedas tener criterios diferentes. Escribir trabajos polémicos no significa estar fuera del marco de lo que uno considera correcto en el escenario político, profesional y social al que pertenece”.

“Hay que ir más a la profundización y argumentación de los temas polémicos, pero a partir de razonamientos, no de menciones personales o la ubicación de un problema en un determinado colega”, opina también el periodista de Trabajadores.

“Es cierto que hay cosas que deben revisarse, entre ellas el tema salarial y las agendas mediáticas. Todo eso es necesario, pero lo más importante es mantener un comportamiento ético tanto en lo personal como en la profesión. Y no olvidar jamás que los principios éticos trascienden la profesión.”

Y agrega Joel: “No estoy en contra de las colaboraciones, pero jamás voy a justificar el accionar de un colega que intente hacer desde otro medio lo que antes no intentó transformar desde el suyo. La transparencia y la ética deben ir juntas, en todo momento.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s