#ETECSA: operador de una ¿política de acceso?


ETECSA_https://cubaxdentro.wordpress.com/Por: Milena Recio/Cybermambí

La historia de Cuba conectada a Internet había comenzado, sí, en 1996, pero en unas condiciones poco propicias en cuanto a la infraestructura. “No es hasta el año 2000 que comienza un desarrollo de despliegue sustentable, a partir de la propia reparación de la infraestructura de la red de telecomunicaciones, que permitía la interconexión de varias redes de servicios que en ese momento se encontraban” .

En 2009 el entonces viceministro de Comunicaciones, Boris Moreno Cordovés, refiriéndose a la llegada del anhelado cable submarino de fibra óptica, le ponía un freno a la expectativa que suscitaba, argumentando precisamente la precariedad en infraestructura que aún se manifiesta. Reconocía que “ETECSA tiene que prepararse tecnológicamente para aguantar una avalancha de conexiones, y eso realmente cuesta; es una inversión elevada, que ya tuvo una primera parte con la instalación del cable nacional de fibra óptica, pero que incluye también aumentar la densidad telefónica de que hablábamos, todo lo cual requiere fuertes inversiones”  (Juventud Rebelde, 2009).

“ETECSA […] en los últimos cinco años, aproximadamente, ha invertido cerca de 44 millones de dólares en el desarrollo de la red nacional”, informaba Legrá en 2013. ¿Es este monto una “fuerte inversión”? No es posible valorarlo con certeza pues no está disponible información sobre los ingresos y las inversiones de ETECSA en su gestión.

En 1993, había comenzado una segunda época de la gestión de telecomunicaciones en el período revolucionario, al surgir ETECSA, fruto de una fusión y reescalamiento de las empresas anteriores del sector, y de la participación, primero con el 49 y luego con el 27 por ciento de las acciones del grupo italiano Telecom Italia. Esa asociación, por cierto, se disolvió en 2011 cuando el Estado cubano renacionalizó la empresa, al encargarle a una de las accionistas, Rafín, comprar la parte correspondiente a Telecom.

En agosto de 1994 ETECSA recibió una Concesión Administrativa del Servicio Público de Telecomunicaciones, mediante el Decreto 190 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, que preveía un período de exclusividad por 12 años hasta el año 2006, y que fue renovado luego por el Decreto 275 de 2003 por 15 años hasta 2018. Comprendía los servicios de telefonía básica nacional e internacional; la conducción de señales, nacional e internacional; la transmisión de datos, nacional e internacional; el télex, nacional e internacional; y el servicio celular de telecomunicaciones móviles terrestres. Aunque no son públicos los datos, es de suponer que el pago por dicha concesión, de parte de esta empresa mixta, ha generado ingresos importantes para el Estado cubano.

ETECSA había nacido en el contexto de la masificación de las tecnologías de la convergencia entre informática, electrónica y telecomunicaciones. La impronta tecnológica podía haber definido propósitos más altos en su gestión, pero debía comenzar por solventar las malas condiciones de las comunicaciones telefónicas. La red telefónica alámbrica era entonces, en definitiva, el soporte fundamental para el transporte de datos. Así, desde su surgimiento, la empresa debió asumir una estrategia de digitalización de la telefonía que consiguió el 99,1 por ciento de cobertura actual, cuando en 1995 era solo del 5 por ciento. Otra meta fue la creación de una Red Nacional de Fibra Óptica para transmisión de voz y datos.

ETECSA se estableció como una empresa innovadora, capaz de retribuir con buenos salarios y otras prestaciones a sus trabajadores, asegurar medios de trabajo, operacionalizar una estrategia de servicios de cara al cliente mucho más eficiente, desarrollar la comunicación organizacional y de servicios más sugestiva de su época, entre otras particularidades. Pero su actuación como monopolio, la falta de transparencia sobre su actividad económica (inversiones, ingresos, etc.) y su papel como ejecutora de políticas restrictivas para los cubanos (algunas superadas y otras no) también le ha ganado muchas críticas.

Hasta 2008 no se autorizó que ETECSA ofreciera servicios de telefonía móvil a las personas naturales cubanas residentes en el país. Hasta ese mismo año, por cierto, tampoco se podían comprar en las tiendas o importar computadoras. Las tarifas de la telefonía móvil nacieron muy elevadas y a pesar de su paulatino decrecimiento desde entonces siguen siéndolo. Cinco años después de haber iniciado la liberación del servicio de telefonía móvil fue que ETECSA implementó la modalidad “el que llama paga”. Hasta enero de 2013 la empresa se embolsaba, en modo prepago, dos veces el costo de las llamadas. ETECSA explicó que la medida pudo implementarse a partir de que “cuenta con las condiciones técnicas necesarias para dar respuesta al volumen de tráfico que será generado a partir de este cambio”  (ETECSA, 2013d).

Hasta abril de 2012 las personas naturales cubanas no podían pagar servicios de acceso a Internet tampoco. Cuando la Resolución 146/2012 del Ministerio de Comunicaciones permitió el acceso para ciudadanos cubanos desde hoteles, entonces fijaba su precio en 6 CUC la hora de navegación y el correo electrónico internacional a 1.50 CUC. El salario medio cubano en 2012 era de 466 CUP (ONEI, 2013a), y aunque la población recibe otros ingresos monetarios por vías legales (remesas, trabajo privado) o ilegales, con los que “completa” el salario, estas tarifas fueron prácticamente prohibitivas. Muy pocas personas se beneficiaron de esta alternativa.

Finalmente, ETECSA implementa el primer servicio de acceso público a Internet, el servicio Nauta (Gráfico 1), en junio de 2013, inicialmente desde 118 puntos de navegación para todo el país, con 2 Mbs como promedio en cada uno de ellos y tres puestos por sala, como promedio. Pero con tarifas, aunque más bajas, muy impopulares por inasequibles: 4.50 CUP para navegación full Internet, 1.50 para correo internacional y navegación nacional y 0.60 CUC para solo navegación nacional. “Estamos conscientes de que la tarifa inicial de este servicio [Nauta], en particular, es alta”, admitía el viceministro de Comunicaciones Wilfredo González a raíz de la salida al mercado de este servicio. (Elizalde y Lagarde, 2013) Y aunque el mismo González se apresuraba en afirmar que “no será el mercado quien regule el acceso al conocimiento” (Elizalde y Lagarde, 2013), Nauta estrenó una nueva etapa en la que el mercado sí adquiere una mayor presencia y en el que muchas de las decisiones si serán atravesadas por sus lógicas. (Recio, 2013)

Notas:

[1] Programa Mesa Redonda de la Televisión cubana: “Cuba. Internet y las redesnacionales”. 7 de agosto de 2013. Transcripción de la autora.

[2] Declaraciones de Boris Moreno Cordovés, viceministro deComunicaciones, 2009.

[3] Ver: ETECSA. Telefonía móvil. Preguntas más frecuentes. En: http://www.etecsa.cu/?page=telefonia_movil&sub=cubacel_pmf

Texto completo:

“La hora de los desconectados. Evaluación del diseño de la política de `acceso social` a Internet en Cuba en un contexto de cambios.” En Crítica y Emancipación. Revista latinoamericana de ciencias sociales. Año VI No. 11Enero-Junio 2014. pp: 291-377. Disponible en http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20140701050349/CyEN11.pdf

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