Cuba y el último informe de la UIT


internetFuente: Cybermambí

La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) acaba de publicar su esperado reporte anual sobre el estado de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), el cual recoge estadísticas recopiladas hasta el año 2013. Este informe, según expresa el organismo que lo redacta, “es generalmente reconocido en todo el mundo como la fuente más fiable e imparcial de datos y análisis globales sobre la situación del desarrollo mundial de las TIC”. La UIT, fundada en París en 1865 bajo el nombre de Unión Telegráfica Internacional, es hoy el organismo especializado de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para el área de las TIC.

Con 193 Estados Miembros (Cuba entró en el año 1918) y más de 700 entidades privadas e instituciones académicas, la UIT dice estar comprometida con la misión de conectar a todas las personas del mundo, “dondequiera que viva(n) y cualesquiera que sean los medios de que disponga(n)”.En un trabajo que publicamos este año en el blog CubaxDentro, exponíamos nuestras consideraciones sobre la UIT. Este informe quizás merezca algún pronunciamiento oficial desde Cuba, al contener juicios sumamente recortados sobre nuestra relación con las TIC. Vamos con los datos y las valoraciones que nos atañen y después regresamos a este punto.

A lo mejor para el año que viene…

Como decía aquella popular canción de los 90 interpretada por Isaac Delgado, “a lo mejor para el año que viene” nuestro país podrá mostrar índices más positivos en el informe de la UIT. Aunque el Índice de Desarrollo de las TIC (IDT) ascendió desde 2.69 a 2.77, Cuba bajó del puesto 122 al 125 entre 166 naciones procesadas por la UIT.

El sub-índice del IDT que mide aspectos asociados al acceso (suscripciones a la telefonía fija y celular, ancho de banda de Internet por usuario, hogares con acceso a Internet y hogares con una computadora) tiene a Cuba en la posición 160. Detrás de Cuba se ubican indistintamente Eritrea, el Congo, la República Centroafricana, Chad, Myanmar y Madagascar.

El sub-índice que pondera el uso de las TIC (individuos utilizando Internet, suscripciones a la banda ancha fija e inalámbrica) muestra a Cuba en el puesto 128, con el mismo índice del 2013. Es notable que aún con el aumento de las oportunidades de acceso a Internet, nuestro país no haya avanzado mejor. Habría que ver cómo se contabiliza la conexión a través de las salas de navegación de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA). Quizás como esta modalidad de acceso se concretó a partir de la segunda mitad del año 2013, no podremos ver hasta el próximo informe una mejoría notable en este indicador. La ONEI no registró un aumento considerable de usuarios de Internet de 2012 a 2013. De 2 millones 871 mil usuarios en 2012 pasamos a 2 millones 923 mil. Esto es: 52 mil nuevos usuarios. Esa cifra, para ese sub-índice no debe resultar significativa. Por ejemplo, según la ONEI, de 257 usuarios por cada 1000 habitantes en el 2012, pasamos a 261 en el 2013.

Internet en Cuba

El valor del sub-índice del IDT asociado a las habilidades (que no están vinculadas al uso de las TIC) debiera preocuparnos. Incluso más que los anteriores. De haber ocupado el quinto puesto en el 2011, ahora nos anclamos en la posición 44. Este sub-índice por ahora no es tecnológico, sino más bien de tipo político (aunque no se presente así, es la lectura que debemos darle desde Cuba), porque está relacionado con las tasas de escolaridad secundaria y terciaria y el nivel de alfabetización de la población adulta, algo que la Revolución Cubana tanto ha potenciado. Es notable el descenso de la tasa de escolaridad en la educación superior (total de alumnos o estudiantes de cualquier edad matriculados en la educación superior, expresado como porcentaje de la población en edad oficial de cursar ese nivel de enseñanza): si en el 2010 esa tasa era del 95 %, en el 2011 ya estaba en 80 %. Fue más drástico el cambio para el año 2012: 62.5 %. Esto tiene que ver con políticas diseñadas al efecto, pero a mi juicio es preciso someterlas a revisión desde lo pragmático (la cuestión económica “pura”) y también desde una dimensión más social (que va más allá de la economía “pura”). Los datos para este sub-índice son tomados del Instituto de Estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Cuba es el único país de las Américas dentro del grupo “Países menos conectados”, donde se encuentran los 42 países con menor IDT. Es además el país de la región con el menor porcentaje (3 %) de hogares con acceso a Internet. Según el informe, Cuba se está quedando seriamente detrás, con solo un 18 % de penetración de la telefonía móvil (que incluye en nuestro caso la fija alternativa), y acto seguido refiere que ETECSA tiene uno de los últimos monopolios estatales en el sector de las telecomunicaciones en el mundo. Una digresión necesaria aquí. El artículo 12, inciso f) de la Constitución de la República de Cuba plantea que el país “rechaza la violación del derecho irrenunciable y soberano de todo Estado a regular el uso y los beneficios de las telecomunicaciones en su territorio, conforme a la práctica universal y a los convenios internacionales que ha suscrito”. Soberanamente podríamos, entonces, considerar la presencia en nuestro país de empresas internacionales que brinden servicios en el área. Si la regulamos bien, la controlamos bien, y lo más importante, el resultado de esa reconfiguración es positivo para el pueblo, ¿cuál es el problema? No me olvido del bloqueo de los Estados Unidos, y de que serían realmente poquísimas las empresas que podrían asentarse en el país teniendo en cuenta el carácter extraterritorial de las leyes promovidas desde Washington pero, ¿por qué en este (como en otros temas) tenemos la pelota en cancha propia? Si la pasamos, a lo mejor la UIT le podría dedicar unas líneas igual de “encendidas” a todos los aparatos de poder norteamericanos.

Sigamos develando la posición de Cuba en otros apartados del informe. El precio de 30 llamadas salientes (en la red de la operadora contratada por el usuario, fuera de esa red, a una línea fija, en horario pico y fuera del mismo) desde un teléfono móvil en radios predeterminados, más 100 SMS, fue de 21.53 dólares en Cuba, lo que expresado como porcentaje del Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita nos posicionó en el lugar 113. El valor es mejor que el arrojado por la anterior actualización de la UIT (26.5 dólares).

Para finales de 2013 había 4 países sin redes de banda ancha móvil: Cuba era uno de ellos. Donde único nuestro país puede enseñorearse es en el precio de la telefonía fija, el segundo más bajo del mundo (expresado como porcentaje del INB per cápita) después del vigente en la República Islámica de Irán. Según el informe, por lo general los países con los más bajos precios en la telefonía fija son aquellos donde aún existe un fuerte control gubernamental sobre el operador del servicio. Tratando el despliegue de la banda ancha fija, el informe revela que Cuba continúa siendo uno de los países con los precios más privativos para acceder a ese servicio (no disponible para el sector residencial): 1 Gigabyte (GB) mensual cuesta el equivalente al 85 % del INB per cápita. Teniendo en cuenta que el propio informe reconoce que no se presta ese servicio en el sector residencial, me parece poco objetivo evaluarlo respecto al INB per cápita. Tendría que valorarse aquí la ostensible diferencia en ingresos entre empresas y usuarios, y que los precios, ergo, están orientados a ese sector, más allá de cómo percibamos el pago de 430 dólares por 1 GB de Internet con una velocidad de 0.25 megabits por segundo. Por cierto, respecto al ancho de banda (en bits por segundo, bps) por usuario de Internet, a pesar de que aumentó de 158 a 405 bps, sigue siendo de los más bajos del mundo. Solo dos países tienen una tasa inferior en ese sentido. El método para medirlo es sumar la capacidad usada por todos los puntos de intercambio de Internet (en el caso cubano existe uno solo operado por ETECSA) y dividir el resultado entre los usuarios de Internet.

Señala el informe que la ausencia de conectividad internacional puede ser un problema para la futura adopción de la banda ancha en Cuba. Añade que los precios de las suscripciones ADSL (Línea de suscripción digital asimétrica) son similares a los de las contrataciones de enlaces dedicados. No sé en el momento que la UIT tomó los datos para su informe, pero hoy no es así. Por ejemplo una suscripción ADSL con 256 kilobits por segundo (kbps) para descarga y 128 de subida, cuesta 180 pesos cubanos convertibles (CUC), mientras que un enlace dedicado de 256 kbps se tasa en 715 CUC si es directo.

UITLo que le faltó a la UIT y lo que nos falta…

El informe de la UIT nos muestra nuevamente que la inserción de Cuba en el ámbito de las TIC, específicamente en lo atinente al acceso a Internet, la telefonía móvil, la banda ancha y los precios, es deficiente. Pero más allá de la comparación (necesaria porque convoca a no descansar), si la UIT está ciertamente preocupada por Cuba, y conoce detalles de nuestro complicado viaje hacia un estado de desarrollo óptimo de las TIC, ¿por qué no se refirió cuando abordó la falta de conectividad internacional del país a la política de Washington y sus repercusiones en ese ámbito? ¿Por qué cabe en el informe referirse a ETECSA como “monopolio estatal” y no raspar (como mínimo) a las sucesivas administraciones de Estados Unidos que han lastrado la vida económica del país y, por tanto, su capacidad para potenciar el campo de las TIC? Recuerdo las palabras del intelectual cubano Fernando Martinez Heredia cuando nos decía que no hay lenguaje inocente, por tanto, decimos nosotros, tampoco “informes inocentes”.

Es cierto que Obama flexibilizó las regulaciones asociadas a los servicios de telecomunicaciones hacia Cuba, pero veamos (descontando el hecho de que bien poco se ha concretado en esa dirección) hasta dónde llega esa “flexibilización”, sin olvidar que tiene la intención de subvertir “mejor” el sistema vigente en nuestro archipiélago, como en su día la habilitación para acceder a Internet:

1) Las personas sujetas a la jurisdicción estadounidense pueden pagar a proveedores de servicios de telecomunicaciones no cubanos para proveer servicios a individuos particulares de Cuba (siempre que no sean oficiales del Gobierno o miembros prohibidos del Partido Comunista de Cuba).

2) Los proveedores de servicios de telecomunicaciones sujetos a la jurisdicción de Estados Unidos son generalmente licenciados para (1) realizar pagos relacionados a la provisión de servicios de telecomunicaciones entre los Estados Unidos y Cuba y la provisión de servicios de radio satelital o televisión satelital a Cuba; y (2) establecer y realizar (incluyendo la realización de pagos) acuerdos de servicios de roaming con proveedores de servicios de telecomunicaciones en Cuba.

3) Las transacciones relacionadas con el establecimiento de facilidades para proveer servicios de telecomunicaciones enlazando a los Estados Unidos y Cuba, incluyendo cableado de fibra óptica y facilidades satelitales, son autorizadas por una licencia general. El Buró de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio de los Estados Unidos licencia la exportación y re-exportación de bienes y tecnologías para el establecimiento de facilidades en telecomunicaciones para enlazar a los Estados Unidos y Cuba.

4) Dos licencias generales fueron añadidas autorizando, bajo ciertas condiciones, transacciones relacionadas con viajes para autorizar transacciones de telecomunicaciones. Una de ellas autoriza bajo ciertas condiciones transacciones de viaje relacionadas con la exportación comercial de dispositivos relacionados con las telecomunicaciones autorizados por el Departamento de Comercio. La segunda autoriza las transacciones de viaje relacionadas con la participación en encuentros profesionales relacionados con las telecomunicaciones.

El Departamento de Estado especificó que lo establecido bajo ningún concepto podía ser interpretado como una política para autorizar la inversión en la infraestructura doméstica de Cuba. ¿La UIT no tiene nada que decir al respecto? ¿Cuál es la dirección del flujo?

Ahora bien, en lo que respecta a Cuba hay dos acciones urgentes a desarrollar para saber hacia dónde vamos y cómo vamos:

1) Explicitar cuáles son las proyecciones relativas al aumento de la capacidad operativa del servicio de Internet, telefonía móvil y banda ancha; y 2) Atendiendo a que es un sector más sensible de lo que pueda parecerle quizás a los decisores, debiera tener una mayor presencia en las reuniones del Consejo de Ministros. El Ministro de Comunicaciones debe rendir cuenta ante la Asamblea Nacional del Poder Popular (una verdadera rendición de cuentas) sobre la concreción o no de lo planificado cada año en al menos una de sus sesiones (para ello es claro que se demandan proyecciones medibles, claras). Es una obviedad que la población debe recibir una amplia actualización de estas cuestiones, toda la que sea posible.

El año que viene estaremos nuevamente por acá, analizando críticamente las posiciones de Cuba en el informe de la UIT sobre el estado de la Sociedad de la Información en el mundo. Esperamos que las medidas que ha venido tomando el gobierno cubano en el área tengan un impacto notable en el lugar general del país. Pero también abogamos porque la UIT no se quede mirando lo que sucede con la gestión gubernamental interna. Si atiende todo el panorama podrá percibir (y escribir) que todo el aire circulante no se genera en casa.

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