“Sin boleto de regreso”


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Darinka Martínez Jané cubaxdentro@yahoo.es

Es natural que a los jóvenes nos guste divertirnos. Ello implica ir a la playa, al cine, a la disco, jugar dominó, entre otras actividades que nos hacen experimentar sensaciones agradables. Estas actividades, la mayoría de las veces no son excluyentes del alcohol, que a merced de la voluntad de quien convida –o de quien responde a la invitación- con la promesa del beneplácito, hace caer a quienes lo degustan en la falsa ilusión de la valentía y el acoplamiento al grupo.

Este es un tema harto tratado, y divergen las opiniones. Lo cierto, es que nunca está de más reflexionar en torno al mismo. Generalmente, y sobre todo en el seno familiar, la reflexiones vienen acompañadas de desaprobaciones que incluyen desde las explicaciones más absurdas, hasta las más científicas y certeras, díganse por ejemplo: “el alcohol es malo: saca lo peor de ti”, “el alcohol es una droga que te puede volver adicto, y acabar con tu vida”, “si cedes y te tomas un trago, te tomas mil”.

Adentrándonos en la historia, podemos encontrar que el consumo de esta sustancia psicotrópica, se remonta a los tiempos de Cristo, con la producción del vino, que incluso, los seguidores del propio sacrosanto, consumían durante los festejos. Desde luego, la clave ayer, tal como debería ser hoy, era la moderación, pues un consumo continuado, puede conducir a la obstrucción en las arterias del cerebro, causando una interrupción repentina o grave en el suministro de sangre del cerebro, o un derrame cerebral; también aumenta el riesgo de hipertensión arterial crónica, que afecta a la funcionalidad del corazón; por otro lado puede causar complicaciones en el manejo de la glucosa en sangre a los diabéticos, y las funciones del hígado que aumentan el riesgo de cálculos biliares.

Una mirada a nuestro contexto, nos pone de frente a otra arista de la realidad que muchas veces crea una bifurcación entre la palabra y las acciones de los que se afanan sin mal sanidad, a erradicar de raíz lo que puede llegar en principio, a convertirse en hábito, paulatinamente en enfermedad, y finalmente, desemboca en muerte: la abundante disponibilidad y venta de ron en los establecimientos de gastronomía, que en innumerables ocasiones, ofrecen como únicos productos ron y su acompañante no menos nocivo, el cigarro. También se da el caso que el ron de mala calidad, es una alternativa más asequible que un refresco de calidad (de lata).

Una bebida estándar de alcohol es una cerveza de 12 onzas, una copa de vino de 5 onzas o un vaso de 1,5 onzas de 80 grados de bebida destilada, según MayoClinic.com. El consumo moderado de alcohol para un hombre equivale a no más de dos bebidas estándar al día y para las mujeres es el equivalente de una bebida estándar al día. Si bien el consumo de esta sustancia, puede contribuir a mejorar algunos aspectos de la salud, cuando se consume con moderación (cerveza, vino), a través de otras alternativas alimenticias, también se puede lograr el sentimiento de plenitud y gozo que el buen estado del cuerpo provoca. A mi juicio, las preguntas para atrapar la atención de quienes incurren en su consumo, o constituyen parte de la población de riesgo para este tipo de conductas, pudieran ser: ¿por qué no consumir alcohol con más cuidado y en menos cantidades? ¿Por qué el alcohol y no tu plato favorito? ¿Qué sensaciones, sentimientos y/o emociones, experimentas bajo el efecto del alcohol? O simplemente, ¿por qué el alcohol es tu alternativa por sobre otras tantas que existen?

Digamos no, cuando se trate de tomar para enajenarnos, des-estresarnos, resolver problemas, porque el efecto es todo lo contrario, y a veces el costo es de por vida. Hagamos que a nuestro alrededor todos tengan un boleto de regreso.

 

 

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5 comentarios en ““Sin boleto de regreso”

  1. Es un artículo muy bueno. Este tipo de bebidas aunque pueden ser ideales para pasar un buen rato, compartir con amigos y familiares, son un gran riesgo si no se tiene en cuenta la cantidad que se consume y la frecuencia con que se hace. El alcoholismo es una enfermedad muy seria de la cual puede ser muy difícil recuperarse. Sus daños no solo se limitan a la persona que la padece, son innumerables los ejemplos de casos en los que la familia resulta sumamente afectada emocionalmente.

  2. Pienso que la sociedad cubana tiene una gran batalla contra el alcohol que luchar.Es evidente para todos los efectos negativos del alcohol pero no hemos podido moderar su consumo.La población se ha acostumbrado a que la fiesta debe acabar cuando todos terminen borrachos y eso no debiera ser así porque estamos pasando de una diversión a una adicción y lo más triste es que no solo afecta nuestra salud sino a todos los que nos rodean ,a nuestros hijos y familias.

  3. Ese trago acasional después de comida, para amenizar reuniones familiares, tan araigado en la cultura de nuestro pueblos, con peligroso y dañino puede se para la salud y la condición humana si se convierte en algo tan cotidiano y necesario.Un autocontrol sobre su consumo, o evitarlo es la mejor manera de no enfrentarse a sus desafios.

  4. El consumo excesivo de alcohol es nocivo para el organismo humano. La intoxicación alcohólica es literalmente estar envenenado. Si cierto es que un trago ocasional no va a causar repentinamente una adicción incontrolable, es necesario autocontrolar la cantidad de bebida que se ingiere. Qué me preocupa realmente? El consumo de alcohol en menores de edad es real y excesivo incluso estando prohibida su venta a menores de 18 años. Qué más podemos hacer para evitarlo?

  5. Pienso que las vevidas alcolicas en verdad no son dañinas, doñino y suicida es la persona que abusa del alcohol. Es claro que para el cuerpo todo tiene una medida de aguante y que si abusas de cualquier cosa puede llegar a traer problemas para la salud del mismo. Un ejemplo nadie dice que la azucar daña la salud o que es maligna y es mejor no comenzar para que no cree adipción, esto se debe a que la azucar es necesaria para el buen funcionamiento organico, pero, y si agusamos de esta en que paramos en una diabetes que puede aparecer repentinamente con un nivel alto o bajo de glucoza en sangre y si no somos socorridos nos puede matar. Incluso hasta el exceso de algunos tipos de vitaminas en el cuerpo nos puede ocacionar graves problemas. Por tanto asecinos son las personas que no saben balanciar su vida y cuidar su organismo dándole lo que necesita para vivir y no sobrecargandolo demaciado.

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