“Mal educado, bien dicho”


clip_image001

Darinka Martínez Jané cubaxdentro@yahoo.es

¿Alguna vez ha tenido la sensación de estar en un planeta donde se habla otro idioma y hay otras costumbres que no son los que le enseñaron de pequeño? Es posible. Y día a día, ésta emerge en las conversaciones de aquellos que preocupados por el rumbo que van tomando las relaciones interpersonales con desconocidos, compañeros de trabajo, vecinos, e incluso, parientes, nos aventuramos en el análisis psicosocial de las masas -sobre todo, las más cercanas a nosotros- intentando desentrañar qué ideales, motivaciones y necesidades logran arrastrar al ser humano hacia la mala educación.

En reiteradas ocasiones me cuestiono si acaso no es una de las necesidades compartidas por todos, ésta de ser impactado por la buena educación durante todo un día. ¿Será que no vale de nada el sacrificio de quienes otrora se lanzaron a las calles, atravesaron ríos manigua adentro, peligraron lejos de sus casas para “llevar a todos la luz de la verdad” con el lápiz, la cartilla y el manual? Considero no sólo oportuno, si no inminente, más allá de las instituciones educativas, pero también en éstas y sobre todo en el seno familiar, dignificar la condición de territorio libre de analfabetismo que ostentamos gloriosamente en el año 1962, cuando nuestro pueblo logró librarse de ese flagelo.

Hay que ser parte y también ser todo en este cometido: cada uno de nosotros, es una pieza que influye consciente o inconscientemente, en la formación educativa de quienes nos rodean –y hablo de “todos” a nuestro alrededor. ¿Cómo educar desde prácticas cotidianas que inspiran maltrato, desarraigo, frustraciones, decepción, enojo, tristeza, lástima, arrepentimiento? “Educar, sólo quien sea un evangelio vivo” -sabiamente afirmaba José de la Luz y Caballero-, y evangelio significa certidumbre, verdad, evidencia. Lastimosamente, cada día hay menos personas dispuestas a dar testimonio de ellas desde la educación, y otras tantas, desconocen su existencia, o al menos, es lo que demuestran desde su comportamiento. Ésos, son quienes nos hacen pensar al ver a otros recriminarles tras una mala acción: mal educado, y bien dicho.

Interpelar por el uso de las palabras: “buenos días”, “gracias”, “permiso”, “perdón”, “disculpe la molestia”, “¿quién es el último?”, “permítame ayudarle”, “fue un placer atenderle”, “muy buena su clase”, “hasta mañana”, “tome el asiento usted que lo necesita”, “¿podrías auxiliarme?”, “ ¿cruzo con usted la calle?”, “hola” u otras muchas, es un deber y también un derecho al que estamos llamados hoy todos los cubanos. No importan la profesión, el color de la piel, la edad, el sexo o la orientación sexual, la dedicación a salvaguardar esta parte del legado histórico de la Revolución, debería ser una de las más grandes empresas a la que nos lancemos durante toda la vida, ya que lamentablemente, no es un condicionamiento genético.

 

4 comentarios en ““Mal educado, bien dicho”

  1. Creo que el pueblo de Cuba debe sentarse a meditar sobre la importancia y el mejoramiento humano que significa el uso de estas frases:
    “buenos días”, “gracias”, “permiso”, “perdón”, “disculpe la molestia”, “¿quién es el último?”, “permítame ayudarle”, “fue un placer atenderle”, “muy buena su clase”, “hasta mañana”, “tome el asiento usted que lo necesita”, “¿podrías auxiliarme?”, “ ¿cruzo con usted la calle?”, “hola”

  2. Me parece genial que se defienda la originalidad de nuestro idioma, y el buen hablar, no podemos confundir modernidad con chabacanería. En gran medida Raul en su discurso nos invitaba a los cubanos ha combatir también el mal habito de hablar por así decirlo que existe en nuestros días, generalizado practicamente entre los de mi edad, los jovenes, no hagamos pues oidos sordos, y adoptemos un papel más radical, corrector y educador ante esta situación.

  3. Este es un tema sobre el que se está haciendo un llamado de atención muy fuerte en los últimos tiempos. Verdaderamente en nuestra sociedad han decaído mucho los buenos modales y contrariamente a lo que generalmente se dice, este fenómeno no solo afecta a las generaciones más jóvenes. Si bien los adolescentes de hoy son los que más problemas presentan, también es cierto que estos problemas se deben entre otros factores a que los mayores que les rodean no les exigen, enseñan y les dan el ejemplo como debe ser. Es un problema de la sociedad cubana completa que necesita ser corregido lo antes posible.

  4. muy buen articulo ya que hay que defender nuestro buen lenguaje y buenos modales ya que se ha perdido un poco. Esta es una labor que nos corresponde a todos desde nuestro propio hogar donde todos deben dar el ejemplo para que las personas mas jóvenes estén influenciadas por estos buenos hábitos.Este es un problema que afecta a todos y todos debemos corregir poco a poco para que no siga avanzando.Debemos recuperar nuestros “buenos días”, “gracias”, “permiso”, “perdón”, “disculpe la molestia”, etc.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s